EL CALENTAMIENTO GLOBAL

María Asunción Reyes de la Huerta

Image

El Calentamiento Global es un fenómeno hoy evidente, y nuestro país es crecidamente vulnerable.

El 97% de las publicaciones científicas ve, está al tanto y advierte: “La actividad del ser humano es la responsable del cambio climático”.

El cambio climático y la variabilidad ambiental toman parte, con un rol fundamental, en los principales sectores productivos de los territorios, generando un potencial impacto negativo en la mayoría de los casos y consecuentemente en la economía de las naciones.

A los niveles de emisión que nos encontramos actualmente el planeta, no serán suficientes como para no percibir dichos impactos, por lo que es necesario tomar medidas de adaptación a aquellos impactos esperados. Es en este contexto que Chile ha tomados medidas, comenzando con la aprobación del PANCC (Plan de Acción Nacional de Cambio Climático) 2008- 2012  que hoy  se encuentra en proceso de finalización el PANCC II 20107-2022.

De este primero se desprende los actuales Planes de Adaptación al Cambio Climático sectoriales, tal como el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2014. Actualmente algunos de estos planes de adaptación se encuentran en fase de implementación, como otros que se encuentran en fase de desarrollo como lo es el Plan de Adaptación del Sector Energía.

Hoy por hoy, Chile ha suscrito acuerdos internacionales, obligándose a reducir sus emisiones a nivel nacional, asumiendo diversas estrategias a diferentes niveles para cumplir lo pactado y contribuir a disminuir los “Gases Efecto Invernadero” a nivel mundial.

Dentro de los sectores productivos que se verán más afectados y en los cuales será inminente tomar apropiadas medidas de adecuación, están el silvoagropecuario y el turismo, el transporte, la energía y la infraestructura, la biodiversidad, la pesca y la acuicultura, la pequeña y la gran minería, las ciudades y las comunicaciones, la amplia industria manufacturera y la construcción entre muchas otras.

Hoy en Chile emitimos alrededor de 3.5 KgC por persona al día, entonces la meta de Chile debe ser reducir en alrededor de un 70% las emisiones por persona actuales al año 2100.

Dado que este es un problema global, todos debemos actuar, no podemos esperar que el vecino parta, que los políticos tomen la iniciativa, que el mercado lo regule solo o que tengamos más pruebas. Como país debemos comprometernos y atacar el problema por muchos frentes, tales como:

Impulsar cambios tecnológicos que permitan facilitar la generación de energía de manera sustentable (eólica, solar, mini hidráulica, etc.). Chile no tiene aún la pesada infraestructura de países desarrollados a los que les podría costar más cambiar sus sistemas energéticos. ¿Qué esperamos para dar los incentivos necesarios?

Fomentar la eficiencia energética, es decir usar menos energía para lograr los mismos productos y servicios. Esto debería ser aplicado desde la industria de la minería a través de la mejora de procesos hasta el mejoramiento del rendimiento energético de nuestros hogares, oficinas, escuelas y vehículos.
 
Promover una ética de conservación: la responsabilidad ciudadana de no consumir bienes innecesarios,  andar en bicicleta en vez de usar el auto,  usar  conscientemente electrodomésticos, luz y agua.

Chile, como el resto del mundo, debe implementar un plan;  tenemos mucho que perder, el país posee zonas costeras bajas, ecosistemas de montaña, territorios áridos y semiáridos expuestos a la sequía y a la desertificación, porciones geográficas proclives al deterioro forestal, áreas propensas a desastres naturales, áreas urbanas altamente contaminadas y ecosistemas frágiles.