Cómo actuar cuando se comete un error en el trabajo

Josefina Leoni

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Lo más importante es impedir que un error deteriore la confianza y afloje la pasión que se siente por el quehacer.
Nadie es perfecto, todos cometemos errores, sea por querer intentar cosas nuevas o un descuido.
Y enojosa es la sensación que se desprende de esta realidad, por ello  aprendamos a proceder correctamente ante el traspié.
Según Hays, lo que decisivamente importa, es nuestra postura frente al error: “presentar una solución viable, enmendar el error y reanudar el trabajo” Y, para ello, existen cuatro excelentes procesos:
Se honesto: Es la mejor conducta, si bien nadie supone la perfección, todos exigen honradez en el trabajo. Al negar un error, se tensiona el ambiente creando un problema más difícil de controlar. Por ello, mejor es reconocer el error y punto.

Crea un plan de acción: Antes admitir el error, mejor es pensar y crear una sencilla, realizable y económica  solución. De inmediato, resolver quien es la persona más adecuada para conocer el error y la solución. Esto suaviza el golpe, protege la reputación y restituye la confianza en nosotros. Y, todo esto, en el tiempo mínimo, previniendo “la impresión de una indolencia extrema”.

Aprende del error: Estudia que salió mal y cómo evitar una situación similar en el futuro. Al reflexionar y cambiar nuestra conducta y estilo de trabajo, expresamos un estilo de vida proactivo y constructivo.

Vivifica la confianza: No eres la primera, y sin duda no serás la última persona que comete un error en su trabajo. Incrementa tu serenidad y acrecienta la pasión que sientes por tu trabajo. Una persona honesta, responsable, proactiva y abierta a cambiar la forma de hacer su tarea,  es valiosísima. Un error involuntario no mancha la vida laboral futura.